7 Extrañas y absurdas creencias que fueron defendidas por grandes genios

Hay personas que por las capacidades especiales que tienen, pareciera que no tienen derecho a equivocarse. Sobre todo, repasando la historia de la humanidad. Y es que a lo largo de la historia han existido algunos genios que hoy en día sus enseñanzas valen oro, sin embargo, incluso también ellos llegaron a tener una serie de creencias que, bueno, puede que no sean nada propias de una mente tan privilegiada como aquella que llegaron a poseer. Eso, sin duda, es lo que demuestra que todos nosotros somos humanos, desde los que llegan a sufrir algún retraso mental, hasta los que son capaces de resolver grandes problemas o inquietudes y dejar un legado a la humanidad; todos cometemos errores o seguimos, en algún determinado momento, creencias falsas.

Y si quieren ejemplos, en esta ocasión se los compartiremos. Desde Aristóteles hasta Nikola Tesla; desde Pitágoras hasta Isaac Newton. ¿No les gustaría saber las rarezas de pensamiento que llegaron a tener estos hombres brillantes? Aquí te las revelamos. No te pierdas estas 7 extrañas y absurdas creencias que fueron defendidas por grandes genios.

1. Carl von Linneo

Carl von Linneo

Crédito: Vix

Este naturalista, fundador de la clasificación de las especies y padre de la ecología, clasificó a algunos organismos como “fantasiosos”, los cuales, por supuesto, sólo existían en su imaginación. Creía, por ejemplo, en la existencia de las sirenas.

2. Aristóteles

Aristóteles

Crédito: Vix

El célebre filósofo de la Antigua Grecia postuló que la mujer era una versión incompleta e, incluso, defectuosa del hombre.

3. Graham Bell

Graham Bell

Crédito: Vix

Este hombre considerado el inventor del teléfono odiaba el lenguaje a señas, tanto que creía que esto sólo conduciría a crear humanos “anómalos”.

4. Pitágoras

Pitágoras

Crédito: Vix

Este gran pensador y matemático griego se negaba a comer la carne de algunos animales porque supuestamente habían albergado almas humanas. Tampoco comía frijoles, pues creía que las almas viajaban a través de esos granos.