Esta mujer se enamoró de su secuestrador pero no ha sido la única... Así surgió el síndrome de Estocolmo

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Los cuatro rehenes llevaban seis días secuestrados en el interior de un banco. Pero, a pesar de que se les presentaron varias oportunidades para escapar, ninguno accedió a salir a la calle. ¿La razón? Lo que el psiquiatra de la Policía Sueca llamó desde entonces como Síndrome de Estocolmo, una rara reacción psicológica por parte de las víctimas de un secuestro que desarrollan un vínculo emocional (o sentimental) con sus captores.

 

La víctima secuestrada establece, por temor a salir lastimada, un vínculo de cooperación con su secuestrador que va más allá de la simple obediencia para evitar ser agredida. Para algunos psicólogos, el Síndrome de Estocolmo es un mecanismo de adaptación a situaciones agresivas que obligan a la víctima a desarrollar sentimientos positivos hacia sus victimarios y, en cambio, manifestar ira o rencor hacia las autoridades que buscan atrapar a estos delincuentes.

 

El término se ha extendido hacia los hombres o mujeres que son abusados física o psicológicamente por sus parejas. El mismo mecanismo: ante la violencia, la persona se somete, niega o minimiza la situación, se adapta al temperamento de su pareja y rechaza la ayuda externa o ataca a quien critique a la pareja violenta. El clásico: “usted no se meta que es mi marido…”

 

A continuación presentamos cómo se desarrolló el Síndrome de Estocolmo con los casos de dos mujeres que, increíblemente y tras un lavado de cerebro por parte de sus secuestradores, se unieron a ellos en contra de la Policía que buscaba rescatarlas. En estos casos no se trató solo de un acto reflejo de sobrevivencia sino de una transformación moral e ideológica a favor de sus victimarios.

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1. Atraco al Banco de Estocolmo.

Atraco al Banco de Estocolmo.
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Crédito: Internet.

Todo comenzó el 23 de agosto de 1973, cuando Jan Erik Olsson intentó asaltar el Banco de Crédito de Estocolmo. Disparó en contra de dos agentes y retuvo a cuatro empleados, tres hombres y una mujer. Durante seis días, policías y ambulancias permanecieron a las afueras del banco en espera de que terminaran las negociaciones para el rescate de las víctimas. Sin embargo, su petición de liberar a un importante criminal para soltar a los rehenes, no fue cumplida. A pesar de que fueron sujetadas del cuello con una cuerda, sucedió algo misterioso: por lo menos dos de las rehenes terminaron protegiendo al asaltante e incluso se pusieron de escudo humano para que la policía no le disparara. Esto desconcertó a todo mundo al grado de que la policía tuvo que cambiar su estrategia para recuperar el control sin dañar a los rehenes.

2. Liberación de los rehenes.

Liberación de los rehenes.
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Crédito: Internet.

Las negociaciones finalmente tuvieron éxito y Olsson fue detenido por la policía. Todo hubiera quedado en un atraco bancario frustrado de no ser por las declaraciones de dos de las rehenes que permanecieron una semana encerradas. Kristen Enmark, de 23 años, cajera del banco, dijo a la prensa: "Yo confío plenamente en él, viajaría con él por todo el mundo..." Otra de las rehenes declaró: "me asusta más la policía". Mientras que Olsson recuerda: “Aunque no pretendía ser violento con los empleados y sólo quise asustarlos, pude ver el miedo en sus ojos. Sin embargo, pasado un tiempo, el temor se transformó en otros sentimientos más complejos.”

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3. El secuestro de la nieta del millonario.

El secuestro de la nieta del millonario.
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Crédito: CBS.

Patricia Hearst, de 19 años, era nieta del millonario de los medios William Randolph Hearst, en quien Orson Welles se había basado para su personaje de la película Ciudadano Kane (1940). El 4 de febrero de 1974 fue secuestrada de su departamento en Berkeley, California, por integrantes del Ejército Simbiótico de Liberación (ESL), una guerrilla urbana inspirada en los movimientos guerrilleros que por entonces pululaban en Latinoamérica. El ESL envió varias grabaciones a la familia de la rica heredera para negociar su rescate. Una de las condiciones que pidieron fue que los Hearst donaran 2 millones de dólares en comida a los pobres de California. Pero luego de que pidieran otros 4 millones de dólares en donativos para las clases bajas, las negociaciones se rompieron. No se volvió a saber nada de Patricia hasta el 3 de abril cuando las cámaras de seguridad la captaron, junto a otros individuos, asaltando un banco en San Francisco. Desde entonces, el FBI la dejó de considerar una víctima y pasó a ser una delincuente.

4. El arresto.

El arresto.
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Crédito: Getty Images.

Un año después de su secuestro, Patricia (quien ahora se hacía llamar Tania en honor a la mujer del Che Guevara) fue arrestada en un departamento junto con otros integrantes del movimiento guerrillero. Su juicio comenzó el 20 de marzo de 1976. El ESL, que buscaba derrocar la “dictadura corporativa” del expresidente Richard Nixon, fue desintegrado en 1974.