8 Casos enfermos de celos. El #7 es irreparable.

El amor es un sentimiento bastante bello. Es más, se podría decir que es lo que le da sentido a la existencia y por lo que estamos vivos. 

 

Cuando uno cree amar a una persona a veces pueden ocurrir fatalidades. La primera es que, en el caso de que ese amor no sea correspondido, el dolor y la desilusión suelen ser bastante fuertes. La segunda es que, si como persona no estás lo suficientemente estable, puedes caer en la dependencia hacia esa a quién crees amar, y de ahí desencadenar muchas más situaciones, como las que veremos más adelante.

 

Todos los casos suelen ser diferentes, pues aunque la mayoría conocemos el concepto de “amor”, no todos lo llevamos de la misma manera, muchos lo ven como un simple complemento de la vida, otros dicen ni siquiera haberlo sentido, pero otros lo hacen inseparable de su persona.

 

Como en casi todo, el amor es algo que se debe manejar con medida, y aunque a veces sea difícil, con un poco de razonamiento, con tal de no acabar como una de estas personas.

 

1. Sancho, y el caballo

Sancho, y el caballo

El esposo de esta joven se puso furioso al ver esta foto y sentirse traicionado. Sí, la miró en redes sociales, y decidió separarse de ella. Es que es muy común que las mujeres traicionen a sus maridos con caballos…

2. La pareja de galanes

La pareja de galanes

En Inglaterra, esta mujer no deja ver televisión a su hombre, pues no quiere que ponga sus ojos en las mujeres que ahí aparecen. Y cada que él tiene la osadía de salir sólo, ella le hace la prueba del polígrafo, para cerciorarse que él no se esté viendo con otra mejor que ella.

3. Pobre y celoso… ¡Aguas!

Pobre y celoso… ¡Aguas!

Azel Prather, es el chico que ves en la foto. Él se puso a hacer una colecta en Internet para poder acompañar a su novia de viaje y no fuera sola. ¡Qué martirio!

4. Galán Superhéroe

Galán Superhéroe

La novia y ex novia de este pobre chico asiático, lo hicieron escoger, lanzándose las dos a un barranco, para que él eligiera a la que más quisiera. ¡Qué terror!