Cómo sería el antes y el después de tener un perro

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Carlos 05/02/2016 0 visitas

Sabemos que el perro es el mejor amigo del hombre, es sin duda el más fiel y cariñoso ser que vamos a tener en nuestras vidas. Es por eso que muchos no podemos resistirnos a tener un perro como mascota, quisiéramos evitarlo pero en realidad no podemos no tenerlo. Y una vez que lo tienes te arrepientes, pero a la vez no deseas dejarlo en la calle porque sabes que lo quieres y que te has encariñado con él, además sabes que nunca encontrarás a un amigo tan leal como él, que te acompañe en tus noches frías, que juegue contigo sin enojarse, que coma a tu lado o que simplemente se recueste contigo cuando estás enfermo o triste. Sabes que un perro nunca te dejará solo a comparación de personas que puede que estén contigo algún día, pero cuando llegue el día en que esa persona se olvide de ti, ya no estará más. 

 

En este listado te presento algunas de las cosas que normalmente hacemos cuando no tenemos un perro, pero cuando esa mascota llega a tu vida, se nos complica un poco realizar esas cosas cotidianas o simplemente se vuelve un desorden tu vida, por cuidar de ese gran amigo. 

1. Nuestras fotos en el celular cambian radicalmente

Nuestras fotos en el celular cambian radicalmente

Antes de tener un perro, comúnmente tenemos pocas fotos en nuestra galería del celular, inclusive fotos sin importancia y aburridas. Pero cuando ese gran amigo llega a nuestra vida, nuestro celular se vuelve un álbum de momentos inolvidables con nuestra mascota.

2. Tus padres lo chiquean más que a ti

Tus padres lo chiquean más que a ti

Cuando aún no existe un perro en la familia, el tener un gato o cualquier otro animal dentro de la casa se vuelve fastidioso para tus padres. Pero cuando llega un perro a tu hogar, tus padres se vuelven padre del cachorro y lo chiquean más que a ti.

3. Comer solo es placentero, pero comer acompañado se vuelve fastidioso

Comer solo es placentero, pero comer acompañado se vuelve fastidioso

Antes comer solo, era un placer y una comodidad. Cuando el perro llega, ahora el comer se vuelve un infierno y no puedes comer tranquilo, ya que siempre te pedirá que le compartas de tu alimento.

4. Jugar videojuegos/ Jugar con tu mascota

Jugar videojuegos/ Jugar con tu mascota

En tu soledad, jugabas solo a tus videojuegos favoritos, pero cuando un perro llega a tu vida, se vuelve tu compañero de juegos y dejas las consolas por una salida al parque con tu mascota.