10 Datos asquerosos que compartían los ricos y los pobres de la Edad Media.

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Cuando vemos una película que está ambientada en otra época, como en la Edad Media siempre vemos lujos y joyas por todas partes en cuanto a los ricos respecta. Ya sean ricos o pobres sus ropas siempre lucen impecables, y así sea la Edad Media, las mujeres (e incluso hasta los hombres) salen bien maquillados y con pieles impecables y libres de cualquier imperfección, mancha o grano. 

Las personas que se supone son de alta sociedad siempre llevan vestuarios llamativos y lujosos, además de peinados exagerados, pelucas y joyas carísimas. 

Por supuesto en el cine cuidan de cada detalle en este tipo de películas y todo debe lucir perfecto, sin falla alguna. Está claro que todos los actores, así esten actuando de pobres o ricos, siempre llevan una gran producción detrás de su vestuario, calzado, peinado y maquillaje.

Pero la realidad fue otra y esa es la que vamos a contarte en esta lista, esos 10 datos asquerosos que compartían ricos y pobres en la Edad Media, pues nada fue como lo pintan de perfecto en el cine. 

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1. La apariencia limpia y pulcra de las películas es una mentira.

La apariencia limpia y pulcra de las películas es una mentira.
Esa apariencia de mejillas sonrojadas y piel blanca en realidad es mentira, después de la caída del Imperio Romano en el 476 y hasta el siglo XVIII la higiene personal era inexistente. El baño se consideraba como un lujo innecesario que incitaba al pecado porque que se prohibió.

2. Su miedo al agua era irracional.

Su miedo al agua era irracional.
Eran tan exagerado que hasta los médicos, sacerdotes y monjes extendieron un miedo irracional al agua pues decían que el agua, sobre todo caliente, debilitaba los órganos.

3. Y tal vez pienses que eso solo era para gente pobre pero NO.

Y tal vez pienses que eso solo era para gente pobre pero NO.
La misma reina Isabel de Castilla PRESUMÍA que solo se había lavado dos veces en su vida; cuando nació y un día antes de su boda.

4. Cuanto más grande era una ciudad; MÁS OLOROSA.

Cuanto más grande era una ciudad; MÁS OLOROSA.
Es por esto que París y Londre fueron consideradas como las ciudades más sucias del mundo.

5. Se aseaban en "seco".

Se aseaban en "seco".
La gente solo se frotaba con una toalla húmeda solo por las partes del cuerpo que quedaban expuestas.

6. Ni siquiera se quitaban los sombreros para evitar que los piojos saltaran.

Ni siquiera se quitaban los sombreros para evitar que los piojos saltaran.
Ni siquiera para comer se quitaban el sombrero y era solo para evitar que los piojos no salieran saltando de su cabeza.

7. La piel cubierta por ropa podía pasar años sin ser lavada.

La piel cubierta por ropa podía pasar años sin ser lavada.
Incluso los médicos prohibían a las madres que bañaran a los niños para evitar accidentes o que se volvieran "blandos".

8. Después de dos siglos se popularizó el baño anual.

Después de dos siglos se popularizó el baño anual.
Tuvieron que pasar 200 años para que al menos aceptaran el baño anual como un mal necesario. Así la familia se bañaba en una tina de agua caliente una vez al año.

9. El ramo de novia tiene su origen aquí...

El ramo de novia tiene su origen aquí...
La mayoría de los matrimonios se celebraban en junio, de forma que coincidiera con el verano boreal. La razón era simple: el primer baño del año era, por norma general, tomado en mayo; de forma que en junio, la pestilencia de los novios aún era tolerable. De cualquier forma, y como un mes de suciedad da para tumbar a cualquiera, las novias solían llevar ramos de flores al lado de su cuerpo y en los carruajes para disfrazar el mal olor.

10. El baño se convirtió en una práctica más frecuente pero solo para los hombres.

El baño se convirtió en una práctica más frecuente pero solo para los hombres.
No fue hasta mediados del siglo XIX que el baño se convirtió en una práctica más frecuente. Primero cuando la necesidad lo exigía, después una vez al mes, y luego, una o dos veces por semana.Aunque a las mujeres no se les recomendaba que lavaran sus partes íntimas, pues aún se relacionaba esta práctica con la infertilidad. Tampoco podían bañarse durante el período, una creencia que en algunos círculos se mantiene hoy día.
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