10 Consejos polémicos para ser buenas esposas en los años 50

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Antes no cabe duda de que los valores sociales eran muy distintos. No había la igualdad de derechos que hay ahora, ni la capacidad de abrir la mente y aceptar cosas que hoy poco a poco se van aceptando en beneficio de la tolerancia y el respeto entre el hombre y la mujer. Los tiempos están cambiando, cantaba Bob Dylan en los años 60, poco antes de que surgiera el movimiento de liberación entre adolescentes hippies, movimiento que definitivamente ayudó a concientizar sobre muchos temas que antes de plano nunca se abordaron.

 

Por ejemplo, en el año de 1955, hubo una revista que publicó una serie de “consejos para mujeres” llamada “La guía de una buena esposa”. Esta guía detallaba y aconsejaba minuciosamente a las mujeres de cómo comportarse para satisfacer las necesidades básicas del esposo.

 

Hoy esta guía puede parecernos un tanto polémica y hasta graciosa, sin embargo como documento de los cambios sociales que hemos tenido, parece interesante poder darnos cuenta de esta manera qué tanto se ha modificado el pensamiento de nuestra sociedad. Por esto, te invito a que leas los 10 consejos polémicos para ser buenas esposas en los años 50.

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1. Tener la cena preparada

Tener la cena preparada
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“Planifícala con antelación, incluso la noche anterior si es necesario. Esta es una buena manera de hacerle saber que has estado pensando en él y que eres consciente de sus necesidades.”


2. Ponte guapa

Ponte guapa
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“Tómate 15 minutos para descansar, necesitas estar descansada cuando él llegue. Maquíllate el rostro, arréglate el pelo y ten una actitud alegre. Él ha estado trabajando muchísimo y necesita disfrutar.”


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3. Tener todo ordenado

Tener todo ordenado
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“Concéntrate en limpiar a fondo el salón de la casa antes de que tu marido llegue. Recoge los libros, los juguetes, los papeles, y luego limpia el polvo de las mesas.”


4. En los días fríos

En los días fríos
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“Durante los meses más fríos del año deberías prepararle una pequeña lumbre para que pueda calentarse cuando llegue. Tu marido sentirá que ha encontrado un lugar maravilloso para descansar y ordenarte lo que desee. Después de todo, preocuparte por su comodidad te proporciona una gran satisfacción personal.”